Impacto de la neumonía subclínica en cebo y recría

La neumonía subclínica es uno de los problemas más costosos del cebo y la recría de terneros precisamente porque no se ve. Aunque los animales no presenten signos clínicos aparentes, sin fiebre alta y comportamiento aparentemente normal, es probable que entre un 40 y un 70% de ellos tengan ya lesiones pulmonares activas. Un lote puede parecer sano y sin problemas clínicos. Pero las lesiones pulmonares, están ahí.

Una enfermedad que se presenta antes del diagnóstico clínico

El Síndrome Respiratorio Bovino (SRB) es la primera causa de morbilidad y mortalidad en terneros de cebo y recría en todo el mundo. Lo que los protocolos de campo detectan habitualmente es solo la fracción visible: los animales que ya han desarrollado enfermedad clínica con signos clínicos severos. Para cuando eso ocurre, el daño en el parénquima pulmonar lleva días o semanas instaurado.

La herramienta más extendida para el diagnóstico en campo, la auscultación pulmonar o la realización de “scores clínicos,” tiene una sensibilidad real de entre el 30 y el 72% según los estudios publicados. En la práctica, eso significa que entre uno y dos de cada tres animales con lesión pulmonar significativa pasa desapercibido en la revisión rutinaria. No porque el veterinario no explore bien, sino porque la auscultación tiene un límite biológico: no detecta lesiones que no alteran todavía el flujo de aire a través de los pulmones.

¿Cuántos animales están realmente afectados?

Los datos de prevalencia de neumonía subclínica varían en función del tipo de explotación, el origen de los animales y las condiciones de manejo, pero los rangos publicados son siempre más altos que la exploración clínica rutinaria.

En explotaciones de cebo intensivo con mezcla de lotes y transporte reciente, la prevalencia de la consolidación pulmonar ≥ 1 cm detectada por ecografía al ingreso oscila entre el 20 y el 50% de los animales, incluso en lotes sin bajas registradas. En recría de terneras de leche, los estudios prospectivos más recientes documentan que hasta el 74,6% de los animales desarrollan al menos un episodio de consolidación significativa durante el primer mes de vida, y que el 97% de esos episodios son completamente subclínicos (Mõtus et al., Journal of Dairy Science, 2026).

La proporción entre enfermedad subclínica y clínica no es fija. Depende en gran medida de factores de manejo e instalaciones:

  • En explotaciones con buena ventilación, densidad animal controlada, manejo del calostro correcto y separación temprana de animales enfermos, la neumonía clínica puede representar el 5-15% de los casos respiratorios totales, mientras que la subclínica supone el resto.
  • En condiciones de hacinamiento, mezcla de orígenes, deficiencias en ventilación o fallos en la transferencia de inmunidad pasiva, la proporción de enfermedad clínica aumenta, pero la subclínica sigue siendo mayoritaria en número absoluto de animales afectados.

El momento crítico: fallo de la inmunidad

Un aspecto especialmente relevante en terneros de recría es el momento en que aparecen las primeras lesiones. La evidencia más reciente describe de aparición de las primeras consolidaciones pulmonares en torno a los 16 días de vida, coincidiendo con la brecha inmunitaria: el período en que los anticuerpos maternos transferidos con el calostro están en declive y la inmunidad propia del ternero aún no es suficientemente madura para responder con eficacia.

Este dato tiene una implicación práctica directa: el momento de mayor vulnerabilidad no coincide con el período en que habitualmente se intensifica la vigilancia clínica. La mayoría de los protocolos de seguimiento se activan cuando aparecen signos clínicos, que en estos animales llegan, si llegan, semanas después de que las lesiones ya estén establecidas.

Un problema infradiagnosticado

La neumonía subclínica no es un problema menor ni una variante leve de la enfermedad clínica. Es una realidad, de alta prevalencia, que no se puede detectar con las herramientas diagnósticas convencionales y que avanza silenciosamente mientras los animales, aparentan estar sanos.

Reconocer el problema y su impacto real es el primer paso para abordarla. En las próximas entradas de esta serie analizaremos qué herramientas permiten detectarla de forma sistemática, qué coste productivo real tiene sobre el crecimiento y el rendimiento en canal, y cómo los patrones de lesión pueden orientar el diagnóstico etiológico para tomar mejores decisiones terapéuticas.

Referencias

Buczinski S, Ollivett TL, Pardon B. Invited review: Lung ultrasonography. J Dairy Sci. 2025;108(12):12903–12923. doi:10.3168/jds.2025-26764

Mõtus K et al. Longitudinal dynamics and recovery of lung ultrasonographic consolidations. J Dairy Sci. 2026. doi:10.3168/jds.2026-28558

Lindley G, Donlon J, Buczinski S. Thoracic ultrasonography in calves: a narrative review. J Vet Intern Med. 2025;39(6):e70251. doi:10.1111/jvim.70251